Hace ya algunos años, antes de la explosión tecnológica se hablaba de los tipos de desinformación entre los que podíamos encontrar la causada por exceso de información. Ésto era años antes de que existieran las redes sociales tal y como las conocemos ahora, antes incluso del nacimiento de wikis como la Wikipedia. Aunque el término infoxicación sea novedoso, el concepto no lo es tanto. Está claro que con los hipervínculos y los nuevos canales para compartir información éste concepto ha adquirido relevancia, puesto que ha crecido de manera exponencial.
Cuando hablamos de éste término (information overload, en inglés) estamos hablando de la sobresaturación de fuentes de información, cantidad, ruido, interferencias… Al crecimiento de esta maraña exponencial de información se le llama “explosión de la información” aunque más bien es todo lo contrario.
Éste aluvión de información convierte el tiempo en un bien escaso lo que se traduce en una lucha encarnizada por conseguir el tiempo de lectura de los internautas. Todo esto nos lleva a temas muy comentados pero poco aplicados como que escribir para web no es lo mismo que para otros canales y que los internautas no leen, solo ojean y sacan titulares por lo que hay que ponérselo sencillo en éste aspecto, pero éste es otro tema.
Tenemos que aprender a seleccionar nuestras fuentes y a administrar toda la información que recibimos, aprender a discernir entre lo útil y el ruido.
Google ha reflexionado sobre todo esto y ha planteado una solución a la infoxicación en nuestro correo, los filtros de Gmail. Generalmente estamos suscritos a algunos canales de notificación que pueblan nuestro correo y que unos días sin consultarlo pueden significar del orden de 100 o 200 mails sin leer. El filtrado de Gmail permite que los correos con determinados remitentes, asuntos, palabras claves, si posee o no archivos adjuntos, la fecha, el formato de los archivos adjuntos, destinatarios … se archiven directamente en determinada carpeta, se reenvíen automáticamente a otra cuenta o se eliminen ellos solos.
Si lo que pretendemos es tener nuestra bandeja de entrada reluciente éste es el método. Para que entenderlo mejor, se trata de una serie de reglas que quieres aplicar a tus correos y éstos las gestionan automáticamente. Se pueden crear un sinfín de archivos para administrar el flujo de correos entrantes, pero únicamente 20 de ellos podrán reenviar emails a otras cuentas de correo electrónico.
Resumiendo, es un sistema sencillo e intuitivo que multiplica tu efectividad y facilita tu tarea de archivado. Se puede complicar con combinaciones de filtros, u otras técnicas, pero eso lo explicaremos en otro post.

