Cuando escuchamos hablar de hacer Branding se nos crean un sin fin de preguntas. Una de ellas es ¿qué es exactamente el Branding? Cuando hablamos de este término, estamos hablando, de la creación de una marca, una marca que sea percibida como la única solución a una necesidad en concreto.
El Branding auténtico eleva la línea de los ingresos de una empresa, reduce el coste de adquirir clientes, mantiene las fortalezas, incrementa las ganancias y sobre todo hace que la empresa supere los vaivenes del mercado.
Es importante que los responsables de crear valor a una empresa tengan claro que deben dotar de valor positivo a la marca. Deben de aportar valores que hagan que la marca sea atractiva y a su vez, que consiga que el consumidor se identifique con ella.
La marca representa la percepción que el cliente tiene de una empresa, es su imagen. Todo aquello que percibe el consumidor y/o usuario sobre la empresa.
Cuando hablamos de Branding hablamos también de notoriedad de marca, de segmentación de mercado y segmentación de posicionamiento.
La construcción de marca se hace con la finalidad de aportar valores intangibles a las marcas, para que tras esa consolidación de valores, de sentimientos y en definitiva de emociones, sea elegido por nuestro cliente.
La finalidad de todo es conseguir que a la hora de la compra hayan valores por encima del precio y de otros aspectos que nos hagan preferir ese producto y no otro.
Es muy complicado ya que esto requiere una inversión elevada para garantizar una asociación de valores, una identificación de producto/servicio y sobre todo una inversión en comunicación, para trasladar de forma original y creativa quiénes somos, qué hacemos y porqué nos necesitas.
El consumidor debe saber quién es la marca, qué hace, a que se dedica. Mediante el Branding podemos comunicar las bondades de nuestra empresa, utilizándolo para aportar valor añadido al mismo.
Debe contestar una serie de preguntas para aportar confianza al futuro cliente, y comenzar esa relación que tanto hemos hablado anteriormente.
¿Por qué y para qué debe existir tu marca?
¿Qué pasaría en el mercado si no existieras?
¿Cuál es la visión de esta marca para su categoría de producto?
¿Cuáles son sus valores, su misión, su territorio?
¿A quién se dirige la marca? ¿Se dirige a mi?
Si tu marca contesta todas estas preguntas es que hay un buen branding, si no aún te queda mucho camino. Y recuerda que una marca no habla de ti, habla de ellos, de tus consumidores, conecta con ellos y piensa que les gustaría a ellos. Que haría ellos si fuesen esa marca, mira con los ojos de quién te mira y empieza la aventura de hacer Branding.
Fuente imagen: svilen001
Una Respuesta a“Hacer Branding no es ningún juego.”


Gracias por sus anotaciones en este post.
El tema es tan interesante que quise solicitar ayuda con un nuevo artículo en el cual nos presenten algunos tips que nos ayuden a transitar la aventura de hacer Branding.
Saludo cordial.