Con la llegada de la Navidad vuelven los anuncios de todos los años, esos anuncios entrañables que nos recuerdan nuestra época de niñez, donde la ilusión por la Navidad no se veía afectada por otra serie de problemas. Lo más importante entonces, era la Navidad, los regalos y las reuniones familiares. Esta fórmula ha sido muy efectiva para la publicidad en los últimos años, atrayendo la atención del consumidor y conectando con él.
Normalmente vemos anuncios que se repiten un año tras otro, otros modifican la creatividad pero su mensaje es el mismo, otros intentan innovar sin perder la esencia de la Navidad.
Los sueños, la magia, la ilusión y el cariño son sentimientos comunes que aparecen en los anuncios navideños. Un recurso muy utilizado por las agencias es la creación de historias entrañables, donde la nieve, los niños o la familia aparecen como protagonistas en las piezas publicitarias.
Es lógico pensar que estos elementos deben de aparecer, ya que, son símbolos de la Navidad. Los niños, la nieve, las luces, el árbol, las cenas de amigos, la familia, la Nochebuena, la noche de reyes, etc. Todo es susceptible de aparecer como protagonista en cualquier anuncio de navidad.
Pero no todo es paz, también existe una curiosa y graciosa batalla entre Papá Noel y los Reyes Magos, ganándola Papá Noel que aparece numerosas veces en los anuncios realizados y no sólo en televisión, sino en otros medios también.
Todos estos tópicos son el resultado de la publicidad, del “Marketing Navideño”, que hace que identifiquemos esta época con una serie de objetos e instrumentos.
La publicidad extrae del colectivo imaginario sentimientos e ilusiones y los plasma de manera que todos identifiquemos esos mismos sentimientos, con diferentes interpretaciones en función de las experiencias que hayamos tenido en la vida.
Podemos observar en la publicidad que el concepto creativo de la crisis también aparece de una manera implícita en las campañas. Los sueños, las ilusiones y las historias reales están sirviendo para conectar con la gente, para que la gente se sienta identificada con las historias que se narran, historias “reales” que viven muchas personas y que hacen conectar con el consumidor. Es un tema muy delicado pero sabemos que la mejor manera de conectar con nuestro público es conectar con él, el problema aparece cuando no lo hacemos con el tacto suficiente.
Observa las numerosas campañas que se realizan esta Navidad, apelando a los sueños, a las ilusiones y verás cómo a pesar de que este concepto creativo haya sido utilizado Navidad tras Navidad, quizás esta, por el contexto económico en el que nos encontramos, estemos más sensibles a pensar en ello y por lo tanto sea más fácil conectar así con nuestro consumidor.
Fuente imagen: Coca-cola

