Cada vez es mayor el número de empresas que se lanzan de lleno al video-marketing, esto es, el uso de herramientas donde puedes compartir online imágenes audiovisuales para cumplir objetivos comerciales.
¿Tienes canal de YouTube en tu empresa o quieres comenzar uno? Consúltanos y te responderemos en la medida que nos sea posible. Mientras tanto, te invitamos a que leas este post.
Se trata de una actividad muy atractiva tanto para empresas como para usuarios, puesto que está compuesta de elementos mucho más virales y atractivos que, si se llevan a cabo correctamente, pueden generar muchísimos más beneficios que un texto o una imagen fotográfica.
Es importante recalcar que, cuando hablamos de vídeo-marketing en este post, no nos referimos a los spots publicitarios “al uso”, sino a vídeos, más o menos caseros, que nos muestran las características y secretos de las empresas.
Sabemos que las estadísticas cambian cada día, pero actualmente un 55% del tráfico en Internet gira alrededor del vídeo, según datos de Wikipedia.
Tras este dato, ¿todavía dudas del potencial del vídeo-marketing?
Si no sabes por dónde empezar, te dejamos algunos consejos que puede que te solucionen más de una duda:
- Si eres de los que comienzan, recomendamos que la primera cuenta que uses sea YouTube, puesto que allí se encuentran la mayoría de usuarios. Más adelante, puedes ampliar visibilidad con Vimeo o Google Vídeos.
- Una vez decidamos en qué plataforma vamos a subir nuestros vídeos, hay que pensar qué queremos transmitir con ellos. No hace falta un guión minutado, pero, antes de lanzarnos a grabar “sin ton ni son”, tómate 10 minutos de tu tiempo para reflexionar qué vamos a mostrar de nuestra empresa en los vídeos y con qué objetivo.
- Una vez creemos nuestra cuenta, hay que rellenar todos los espacios con la información más descriptiva sobre nosotros. Todos esos textos ayudan a posicionarnos mejor, por lo tanto, los usuarios nos encontrarán antes.
- Lo mismo cuando subamos los vídeos. Hay que elegir las palabras clave o tags más adecuadas y descriptivas, así como un título llamativo que invite al espectador a ver el vídeo.
- En Internet, como sabemos, los tiempos son muy rápidos por lo que recomendamos que nuestros vídeos no tengan una duración más allá de los dos minutos si no queremos que nuestros espectadores se vayan sin terminar de verlo.
- Siempre, siempre, siempre que publiquemos un vídeo en YouTube o cualquier plataforma parecida hay que compartirlo en el resto de redes sociales o herramientas en los que la empresa esté dada de alta: Facebook, Twitter, Blog, la propia web… Hay que dotar al vídeo de la mayor visibilidad posible.
- Por último, no hay mejor forma de aprender que escuchando a los demás. Echando un vistazo de vez en cuando a las estadísticas que nos proporciona la propia herramienta de YouTube, podremos observar si a la gente le gusta o no nuestro vídeo, así como otros datos como el rango de edad media de los visitantes, datos demográficos o desde dónde acceden a tu vídeo (buscadores, redes sociales…).
Autor imagen: Keenanm

